LA COMPLEJIDAD DE UNA MODA CADA VEZ MÁS GLOBALIZADA

Actualmente la moda es un fenómeno realmente complejo. En las últimas décadas la han caracterizado dos cambios: un cambio de “profundidad” y otro más de “extensión”.

Por profundidad entendemos el hecho de que la moda ya no es algo excepcional o separado de la vida cotidiana. La moda forma parte de nuestro día a día. Desde el momento en el que nos levantamos y decidimos qué vestido, falda, camisa, pantalón queremos utilizar, hasta la noche en la que nos ponemos un pijama ,camiseta para dormir o camisón.

Por extensión entendemos el hecho de que se esté convirtiendo en un fenómeno total y absolutamente global.

Esto no significa que la moda esté en todas partes y que se trate tal como la entendemos en el Occidente industrializado: la ampliación de su extensión geográfica comporta problemas de definición sobre qué puede significar para un consumidor de Estados Unidos, en lugar de para otro de Oviedo o de Sudáfrica.e

Si por un lado todo es moda y penetra en todos los aspectos de la cotidianeidad, por el otro quizá sea oportuno precisar de qué estamos hablando. Quizás el teórico que más ha contribuido a explicar qué es la moda haya sido el semiólogo Roland Barthes (1915-1980), que distingue entre moda “real” y moda como “sistema retórico”.

Por moda real entiende algo que se manifiesta física y socialmente: lo que vestimos y su significado personal y social. La moda como sistema retórico es, en cambio, un mundo paralelo al mundo real, en el que la moda está representada bien a través de los medios de comunicación (la televisión, por ejemplo, y actualmente cada vez más Internet), bien en forma escrita.

Así pues, la moda posee una dimensión imaginada que continuamente se cruza con la moda real para crear lo que definimos como sistema de la moda. En pocas palabras, Barthes nos recuerda que el vestido de Versace forma parte de la moda porque tenemos unas ideas determinadas sobre lo que son Versace y la alta costura, ideas que no han sido creadas a partir de otros vestidos parecidos, sino de lo que aprendemos de la televisión, o leemos en los periódicos. Para saber lo que está de moda no tenemos que comprar, ni mucho menos ir de tienda en tienda de moda. Existe todo un “aparato teórico” que nos lo dirá.

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